Reconstrucción y esperanza

Reconstrucción y esperanza

De víctimas silenciosas de la guerra a poseedoras de independencia económica

 

Rajaa Khuzai, integrante del Concejo Global de IMOW, sostiene que cientos de miles de viudas en Irak no deben seguir siendo ignoradas, y que deben alentarse sus contribuciones económicas para ayudar a la recuperación del país asolado por la guerra. La Dra. Khuzai es médica y ex miembro de la Asamblea Nacional Iraquí.
Actualmente, es la presidenta de Iraqi Widows' Organization, un rol que le valió una nominación para el Premio Nobel de la Paz en 2004.

Desde 2003, más de tres millones de hombres iraquíes murieron durante la guerra de Irak, y dejaron atrás casi 740.000 viudas y un inestimable número de niños. Al quedarse repentinamente sin marido, las nuevas viudas tienen pocos recursos y muy pocas ideas sobre qué hacer. Las mismas costumbres sociales que hicieron que muchas de ellas no pudieran estudiar cuando eran chicas ahora que son adultas les impiden trabajar, a pesar del hecho de que muchas están en una acuciante situación de necesidad económica. Las viudas que mendigan se convirtieron en algo común en muchas ciudades iraquíes. La ayuda gubernamental está agotada y existen muy pocas formas alternativas de asistencia provenientes de ONG u organizaciones locales.

En mi carrera como ginecóloga, cuidé a las mujeres todos los días. Mis pacientes confiaban en mí y me contaban no solo sus problemas médicos, sino también sus males sociales. A través de mis pacientes, se hizo claro que el número de viudas en Irak estaba creciendo rápidamente y que esas viudas estaban sufriendo social y económicamente. Quería encontrar una manera de ayudarlas a formar parte de la comunidad como ciudadanas plenas y respetadas, y no como un grupo marginal. En 2004, trabajé con el Banco Mundial para crear la Iraqi Widows' Organization (IWO).

IWO ayuda a las mujeres que enviudaron a formar una voz cohesionada, aumenta su visibilidad en Irak, brinda asistencia a mujeres necesitadas siempre que es posible y las ayuda a ser económicamente independientes.

Según las Naciones Unidas, en plena guerra de Irak enviudaron cien mujeres por día. Se estima que una de cada once mujeres iraquíes es viuda. Muchas viven en condiciones horribles; se estima que un 25 por ciento no tiene acceso diario al agua, y otras viven en la calle o en parques públicos con sus hijos. Alrededor del 40 por ciento no puede enviar a sus hijos a la escuela.

A medida que el número de viudas fue aumentando, la ya magra asistencia gubernamental disponible se redujo. Solo un sexto de las viudas iraquíes recibe asistencia federal, entre $34 y $81 por mes. Para recibir esos beneficios, una viuda debe tener contactos o mantener un "matrimonio temporario" basado en el sexo con uno de los burócratas que distribuyen los fondos. Aun así, esta mísera cantidad no se acerca siquiera a cubrir las necesidades de una familia, así que muchas viudas se ven forzadas a trabajar como sirvientas, a mendigar o pedir ayuda a sus familiares. Algunas se volcaron a prostitución, mientras otras se unieron a la insurgencia a cambio de dinero.

Iraqi Widows' Organization es uno de los pocos recursos disponibles para las viudas iraquíes. Desde nuestro nacimiento en 2004, empezamos un programa de microcréditos, creamos clases de alfabetización y organizamos conferencias a las que las viudas pueden venir y pensar juntas soluciones para los problemas que tienen en común. Como muchas viudas tienen poca o ninguna educación formal y ninguna capacidad laboral, iniciamos programas de capacitación en computación, costura y marketing. También alentamos a las mujeres a involucrarse en el proceso político a través de sesiones educativas sobre las elecciones locales y la constitución iraquí. En las últimas elecciones, entrenamos a 42 mujeres para que participaran controlando sus comicios locales.

IWO también distribuye asistencia humanitaria a viudas y huérfanos, y capacita sobre derechos humanos y violencia doméstica para que las viudas puedan conocer sus derechos. Organizamos simposios de salud para educar a las mujeres a proteger a su familia de enfermedades infecciosas y trabajamos con grupos locales, como el Centro Iraquí para Organizaciones de la Sociedad Civil, para armar talleres sobre cómo escribir propuestas para programas comunitarios o subvenciones.

Como resultado, las viudas con las que trabajamos ganaron seguridad en sí mismas, lograron una educación y consiguieron tener una voz. A través de micropréstamos, se hicieron empresarias, y ahora muchas pueden mantenerse y mantener a sus hijos. Como el número de viudas es tan alto, enseñarles lo que necesitan saber para ser jefas de hogar y ayudarlas a iniciar pequeñas empresas contribuirá a que las comunidades iraquíes se recuperen más rápidamente que si permanecieran marginalizadas y vulnerables o dependientes de la ayuda de los demás.

El 19 de agosto de 2008 -conocido como el "miércoles sangriento"- un bombardeo terrorista mató a al menos 110 personas e hirió a más de 1300, a muchos gravemente. Ese único día aumentó marcadamente el número de viudas. La terrible destrucción hizo que me diera cuenta de que la viudez en Irak debe ser tenida en cuenta muy seriamente y que las necesidades deben abordarse a nivel nacional. Me di cuenta de que nuestra organización sola no es suficiente; el gobierno iraquí debe asumir la responsabilidad y reaccionar de forma urgente. La viudez necesita también más atención internacional: si la comunidad global quiere que el futuro de Irak sea estable, saludable y pacífico, entonces debe atenderse la viudez de manera adecuada para apoyar a las viudas a volverse independientes.

Ninguna cantidad de educación o asistencia puede sanar completamente los daños que estas mujeres sufrieron por haber perdido a sus maridos y estar marginalizadas en su propia sociedad. IWO está empoderando y educando a las viudas para que ganen confianza y puedan mantenerse económicamente a sí mismas y también a su familia. Estonces ellas también colaborarán en la reparación de Irak. Las viudas iraquíes no pueden ser dejadas como víctimas silenciosas de la guerra; deben formar una voz colectiva y potente, y cuando lo hagan, tendrán un papel decisivo en la recuperación de nuestro país.


Para saber más sobre Rajaa Khuzai y su lucha por los derechos de las mujeres iraquíes, lea "Reflexiones sobre Irak", un artículo presentado en la exhibición Mujeres, poder y política de IMOW.

 

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