Mujer de gran alcance, filantrópicas

Mujer de gran alcance, filantrópicas

Los fondos de mujeres son una nueva forma de dar

 

Como parte de fondos de mujeres, en todo el mundo, las mujeres están ejerciendo cada vez más poder económico como donadoras y filántropas. "Por primera vez en la historia, las mujeres de buen pasar están dando audazmente a las mujeres", dice Helen LaKelly Hunt, cofundadora de Women Moving Millions ("Mujeres que mueven millones"), una campaña que propulsó la filantropía femenina a nuevos niveles reuniendo más de $180 millones para proyectos que apoyan a mujeres y niñas. En la siguiente entrevista, Hunt, que se autodescribe como una ex dama sureña que estaba indecisa sobre el manejo de su propio dinero, habla de su camino hacia el empoderamiento financiero, de la historia de la filantropía feminista, de dar a los fondos de mujeres y de reunir donaciones de millones de dólares para empoderar a mujeres y niñas.

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Helen LaKelly Hunt en un acto

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Helen LaKelly Hunt celebra la fundación de la New York Women's Foundation.

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Helen LaKelly Hunt con las otras fundadoras de la New York Women's Foundation.

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INTERNATIONAL MUSEUM OF WOMEN: ¿Cómo se convirtió en filántropa y por qué eligió concentrarse en dar a las mujeres?

HELEN L. HUNT: Crecí en Dallas, en la tradición del Sur rico de los Estados Unidos. Era una vida muy segregada del tipo "los hombres manejan el dinero y las mujeres no", y si perteneces a una familia de dinero eso es muy confuso. Así que, cuando me enteré de los fondos de mujeres, me atrajeron tanto la idea de ayudar a las mujeres como la de la filantropía. Las mujeres involucradas en estos fondos habían tomado control de sus propios recursos y estaban canalizando su dinero de un modo que reflejaba sus valores. Yo admiraba eso. Eso me inició en el mundo del dar.
IMOW: ¿Qué significó para usted hacerse cargo personalmente de sus finanzas y tomar sus propias decisiones sobre el dinero?

HELEN L. HUNT: No tener gestión sobre tu dinero es casi un proceso de desmembramiento, como que te quiten las piernas o los brazos. El dinero es parte de quién soy, y mi cultura, cuando era chica, me decía que no debía hacer preguntas y que los demás estaban haciéndome un favor al manejar esta parte de mi vida. Creo que en la cultura está la opinión de que el dinero es poder; si eso es cierto y las mujeres no adquieren conocimientos financieros, se quedan desempoderadas.

IMOW: ¿Hubo alguna organización en particular que la ayudó a cristalizar su identidad como filántropa?

HELEN L. HUNT: Empecé a estudiar filantropía y a todo tipo de fondos y fundaciones, y a fines de los años 70 y principios de 80, todas las fundaciones tenían un directorio principalmente masculino. Podía darme cuenta de que era verticalista, incluso con mis ingenuos ojos. Simplemente sentía que esas organizaciones estaban comprometidas en una manera muy abstracta de dar. Pero estudié el directorio del fondo de mujeres de San Francisco y ahí había tanto activistas como donadores, y sentí que ese modelo era visionario y que quería ser parte de él.

IMOW: ¿Participar en iniciativas filantrópicas de mujeres, específicamente en los fondos, le permitió establecer amistad y relación con mujeres que crecieron en entornos muy diferentes?

HELEN L. HUNT: Sí, satisfizo un deseo real en mí. A mí me criaron en una especie de burbuja. Dallas estaba muy segregada y mi escuela estaba llena de gente con los mismos niveles de ingresos que yo, simplemente añoraba descubrir al resto de mi familia humana. Los fondos de mujeres me dieron una oportunidad para hacerlo. Una de las experiencias más gratificantes que tuve, después de mudarme a Nueva York, fue presidir el directorio de la New York Women's Foundation en sus primeros seis años de existencia. Dos de las mujeres del directorio recibían asistencia social y las demás eran de partes muy diferentes de la ciudad. Cumplía esa necesidad en mí porque ahí estaba haciendo mi trabajo con verdaderas hermanas. No las conocía solo como una cara: sabía sus nombres, el nombre de sus hijos y el nombre de sus vecinos; conocía sus dificultados. Y resultó ser que las dificultades de sus vidas eran similares a las mías. Fue una experiencia magnífica.

IMOW: ¿Siente que la filantropía feminista es diferente?

HELEN L. HUNT: Bueno, esa ha sido mi premisa: los fondos de mujeres modelaron verdaderamente una forma más igualitaria de dar y generaron un modelo de filantropía que es "con" y no "para". Es un modelo mucho menos verticalista. Gran parte de la filantropía se realiza con el modelo dominador-subordinado, con la visión de que los filántropos son los expertos y que la gente que recibe su ayuda debería estar agradecida. Pero son los activistas y los beneficiarios los verdaderos expertos. Con un poco de suerte, los filántropos van a remodelar el patrocinamiento en el mundo para hacer una distribución más igualitaria en el planeta.

IMOW: ¿Por qué financiar un fondo de mujeres o una iniciativa de liderazgo de mujeres, en lugar de una cuestión específica como la educación o el ambiente?

HELEN L. HUNT: Se trata de traer equilibrio al mundo, y las mujeres siguen estando muy eclipsadas en los lugares de toma de decisiones. En todos los niveles, necesitamos que más mujeres tomen más liderazgo y tengan más voz. Muchos dicen que, si los directorios de las instituciones financieras más importantes del mundo incluyeran mujeres como miembros, entonces no nos habríamos metido en los problemas de sobreapalancamiento que causaron el colapso económico. Hacer que las mujeres asuman el liderazgo es una manera de ejercitar un músculo dormido en la cultura. Promover la voz de las mujeres requiere tiempo, energía e intención, pero el hecho es que la cultura enfrenta problemas cuando no estamos en equilibrio.

IMOW: ¿De qué se trata la campaña Women Moving Millions?

HELEN L. HUNT: Los fondos de mujeres alrededor del mundo estaban reuniendo dinero para mujeres y niñas, pero no tenían su parte del pastel de la filantropía. Durante muchos años, una mujer rica quizás le daba medio millón a la sinfónica, a la escuela de sus hijos o al alma máter de su marido. Esas causas obtenían grandes porcentajes, pero el fondo de mujeres de su comunidad recibía quizás solo cinco o diez mil dólares. Mi hermana Swanee y yo vinimos a trabajar con Chris Grumm en la Women's Funding Network para ayudar a reunir los fondos para la filantropía de mujeres. Invitamos a mujeres de alto poder adquisitivo a comprometerse con un millón de dólares con su fondo. Al principio la gente pensaba: "No puedo darme el lujo de darle un millón de dólares a esa pequeña organización", pero después empezó a entusiasmarse con la idea.

IMOW: Usted hizo una investigación intensiva sobre la historia de la filantropía de mujeres, y usó los hallazgos en la campaña Women Moving Millions. ¿Qué descubrió?

HELEN L. HUNT: Descubrí que en el siglo 19, mientras las mujeres luchaban por el sufragio, los activistas estaban trabajando, pero las mujeres ricas se quedaban a un costado y no financiaban la causa. Hubo muchas mujeres de clase trabajadora que aportaron cincuenta, cien, trecientos dólares, pero las contribuciones más grandes, las de diez mil, veinte mil y cincuenta mil dólares, provinieron de hombres. Eso me deprimió mucho. Y, leyendo algunas correspondencias, descubrí que no solo yo estaba deprimida: las sufragistas de la época también estaban deprimidas. Cuando miramos las luchas por los derechos de las mujeres alrededor de los países y a lo largo de la historia, pasa lo mismo. Entonces, decimos que las mujeres que hacen compromisos de un millón de dólares para otras mujeres están haciendo historia, porque esta es realmente la primera vez que las mujeres les están dando a otras mujeres.

IMOW: ¿Hay alguna historia de alguna donadora en particular que personifique el éxito de Women Moving Millions?

HELEN L. HUNT: Bueno, está la historia de una mujer que leyó sobre esta iniciativa en el Financial Times. Entonces, llamó a sus asesores financieros y les dijo: "Creo que hay un fondo de mujeres en esta área". Ellos le dijeron: "Sí". "Bien, ¿pueden comunicarse con ellos y decirles que me gustaría hacer una donación de un millón de dólares durante los próximos cuatro años? Quiero hacer mi compromiso y quiero permanecer anónima. Simplemente, háganles saber que el cheque está en camino". Eso me conmovió muchísimo porque muestra que debemos haber hecho algo bien cuando elaboramos y enviamos el mensaje.

Hay un dicho: "una voz sin eco muere", y las mujeres suelen estar aisladas. A veces tenemos una gran sabiduría, pero decimos algo y nadie se hace eco. Creo que, en este caso, los fondos de mujeres son casi como una caja de resonancia de "¡Sí! ¡Ahora! ¡Ahora es el momento! Vamos a financiar mucho y muy audazmente a las mujeres, y lo vamos a hacer a niveles sin precedentes". Este mensaje reverberó a lo largo de los fondos de mujeres. Me sorprendió que, en los fondos de mujeres de Canadá, creo que terminamos con donadores de cinco millones de dólares. Tuvimos muy pocos contactos con ellos, pero ellos tomaron este mensaje y siguieron adelante con él. Antes de la iniciativa, la Dallas Women's Foundation tuvo una sola donación de un millón de dólares y, cuando les preguntamos si tenían otros prospectos para contribuciones de ese nivel, nos dijeron que nunca pensaron en pedir aportes tan grandes. Poco después, identificaron entre seis y ocho potenciales donadores de un millón de dólares y empezaron a cultivar esas posibilidades y a agregar otras. Trabajamos de cerca con este fondo, y la Dallas Women's Foundation continuó apuntando más alto y pensando de manera más audaz sobre qué era posible para ellos. Lanzaron una campaña de 30 millones y ahora tienen 18 donadores que hicieron contribuciones o compromisos de un millón o más. ¡Reunieron 27 millones de los 30 millones que tienen como meta en su campaña! Así que la imagen de la dama sureña con la que crecí está sufriendo una metamorfosis importante.

IMOW: ¿Qué es lo particular en el rol que los fondos de mujeres pueden tener en el campo de la filantropía?

HELEN L. HUNT: Los fondos de mujeres están alzando las voces de mujeres alrededor de todo el globo y están señalando el camino hacia algunas soluciones maravillosas para los problemas de su comunidad. Parece que, cada vez que ahora abres una revista, la gente está diciendo "financien a las mujeres". Lo están diciendo las cabezas de estado, lo está diciendo la gente en la ONU, los economistas están diciendo "financien a las mujeres". ¡Así que se está corriendo la voz! Los fondos de mujeres fueron muy valientes y visionarios en capitalizar eso. Se lanzaron sin ningún plano y crearon una red global. No había ningún plan estructural, y ahora hay 140 fondos para mujeres alrededor de todo el mundo.
También creo que hubo un cambio cultural en la filantropía, y sé que las mujeres fueron líderes y visionarias para lograr que eso pasara. Las mujeres ponen su corazón y sus chequeras; no es tan abstracto como cuando dan los hombres. El modo en que las mujeres transformaron el campo de la filantropía es algo de lo que deberíamos estar orgullosas. Es un logro enorme, y es una gran historia.

 


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Etiquetas:

women's funds , giving , philanthropy , money , financial literacy




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