Pro Mujer: Un enfoque holístico

Pro Mujer: Un enfoque holístico

Empoderando a las mujeres desde hace 20 años

 

Hace dos décadas, Lynne Patterson y Carmen Velasco fundaron en Bolivia Pro Mujer, una organización sin fines de lucro de microfinanzas y desarrollo para mujeres. Desde entonces, Pro Mujer trabaja para mejorar la vida de las mujeres pobres y su familia a lo largo de cinco países de América Latina, distribuyendo 689 millones de dólares en micropréstamos. Pro Mujer es una entre el puñado de organizaciones de microfinanzas del mundo que ofrecen un enfoque integrado, que combina el préstamo con salud, educación y otros servicios.
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Una mujer se inscribe a un préstamo de Pro Mujer en El Alto, Bolivia. Ver más grande >
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Flora con su banco comunal. Ver más grande >
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Mujeres que asisten a una sesión de capacitación en negocios de Pro Mujer en Perú. Ver más grande >
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Fotografía de mujeres de Pro Mujer tomada durante la fiesta de la Virgen de Copacabana en Bolivia. Ver más grande >

Creo que no hay mejor manera de cambiar la cultura de la pobreza que empoderar a las mujeres para se vuelvan agentes activas del cambio en su casa, su comunidad y su lugar de trabajo.

Cuando me mudé a Bolivia hace 20 años, sabía muy poco sobre pobreza y nada sobre microfinanzas. Ni yo ni Carmen Velasco, boliviana y profesora de psicología en la Universidad Católica, teníamos formación financiera, pero ambas estábamos comprometidas a ayudar a las mujeres pobres a ser autosuficientes. Empezamos desarrollando programas educativos sobre empoderamiento, salud materno-infantil y habilidades parentales, porque estábamos convencidas de que solo con mayor educación y salud las mujeres podían realizar todo su potencial.

Pro Mujer, la organización que con el tiempo cofundamos, creció de nuestra primera experiencia de trabajo con clubes de madres, en los que empezamos a desarrollar el modelo de participación activa que usamos hasta la actualidad. En América Latina, como en los países en desarrollo de todo el mundo, las mujeres trabajan muchísimo sin reconocimiento ni paga. Nuestra metodología ayuda a transformar la manera en que ellas se valoran a sí mismas y entienden la importancia de su labor como madres, esposas, generadoras de ingresos y miembros de la comunidad.

Las mujeres de los clubes de madres tenían una cosa en común: todas querían que sus hijos tuvieran las oportunidades educativas que a ellas les habían sido negadas. Nos pidieron que las ayudáramos a iniciar pequeñas empresas, su única opción para ganar el dinero que les permitiría mandar a sus hijos a la escuela.

Vimos que el préstamo grupal era una manera ideal de brindar no solo servicios financieros -es decir, el dinero inicial que necesitaban para abrir sus negocios-, sino también otro tipo de asistencia valiosa. Decidimos combinar las reuniones de préstamos y pagos con capacitación en habilidades comerciales (que necesitaban para lanzar y hacer crecer su empresa) y educación en buenas prácticas de salud vitales para prevenir enfermedades.

Las reuniones del grupo en centros comunitarios se convirtieron también en un sistema de provisión de otros servicios, como los dispensarios que creamos para que recibieran atención médica primaria. Además, los grupos ofrecían un espacio seguro para que las mujeres se expresaran libremente y trabajaran juntas para resolver sus problemas. Tener un grupo de apoyo, les dio más confianza para renegociar las relaciones con sus familiares y amigos. Tener posiciones de liderazgo en los bancos comunales, como se conocen hoy en día los grupos, condujo a más roles de liderazgo dentro de la comunidad.

Los cambios que están haciendo en su propia vida palidecen al lado de los cambios que están efectuando en la vida de sus hijos. Muchos niños están completando la escuela secundaria y yendo a institutos terciarios y universidades. Y no solo los varones; las chicas, también, está gozando de oportunidades educativas y les están dando el crédito a sus madres, que se convirtieron en el modelo a seguir para crear el cambio.

Pro Mujer ahora atiende a más de 210.000 mujeres en Argentina, Bolivia, México, Nicaragua y Perú. Con más de 1.300 empleados en el campo, nos estamos preparando para llegar a 350.000 mujeres para 2012, y tener impacto en la vida de 1,7 millones de niños y familiares. Tenemos un equipo de gerenciamiento que trabaja con su contraparte en el lugar para asegurar que estemos respondiendo a lo que quiere la clienta y brindando la combinación más efectiva posible de servicios financieros, educativos y de salud al menor costo. También trabajamos con aliados públicos y privados para hacerles llegar a las clientas los recursos que no podemos brindar nosotros mismos, ya que reconocemos la vitalidad y la fuerza que hay en la colaboración, y la necesidad de trabajar multidisciplinariamente para causar el máximo impacto.

Cuando Carmen y yo fundamos Pro Mujer en 1990, nunca soñamos que tocaría la vida de tantas mujeres y familias. ¡Y sigue siendo cada vez más exigente y apasionante!


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Etiquetas:

microenterprise , microcredit , microloans , Bolivia , work , entrepreneurship




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