La seguridad económica de las mujeres no casadas

La seguridad económica de las mujeres no casadas

 

A pesar de las disparidades económicas que las mujeres no casadas enfrentan en EEUU, ellas hacen grandes aportes a la economía y la comunidad. Muchas mujeres no casadas trabajan fuera de su hogar, y son más de un quinto de los trabajadores de la nación. En este fragmento de un trabajo originalmente publicada por el Center for American Progress, Weiss y Gardner examinan en qué forma las mujeres estadounidenses no casadas son vulnerables económicamente, y delinean sugerencias sobre políticas que podrían garantizar su seguridad.

Hoy casi la mitad de las mujeres no están casadas; un cambio social transformador desde 1960, cuando solo un tercio de las mujeres no lo estaba. Y hoy prácticamente todas las mujeres pasan al menos parte de su vida adulta como el único sostén para ella y su familia. Con tantas mujeres que viven solas, es crucial que los legisladores tomen en serio las necesidades de seguridad económica de las mujeres no casadas.

Desafortunadamente, las circunstancias económicas de las mujeres que no están casadas son dificultosas. Enfrentan mayor inseguridad económica en comparación con la población general o con sus contrapartes casadas, desde casi cualquier perspectiva. Deben afrontar desocupación desproporcionada, pobreza y falta de seguro de salud, así como también otras dificultades. A pesar de ser casi la mitad de la población femenina, representan el 63 por ciento de las mujeres desocupadas, el 60 por ciento de las mujeres sin seguro de salud y tres cuartos de las mujeres en la pobreza.

Estas inequidades tienen muchas raíces. En primer lugar, como todas las mujeres, quienes no están casadas enfrentan discriminación salarial y segregación a ocupaciones peores pagas por su condición de género, y ganan menos en promedio que las casadas. En segundo lugar, muchas mujeres no casadas tienen trabajos mal pagos que no alcanzan para un estándar de vida adecuado, especialmente para una familia o una mujer que vive de un solo ingreso. Y estos trabajos mal pagos suelen no ofrecer beneficios como seguro de salud, licencia por enfermedad u otras necesidades básicas. Factores como raza u orientación sexual suelen dar como resultado una discriminación adicional y oportunidades de empleo desiguales.

En tercer lugar, muchas mujeres que no están casadas tienen responsabilidades familiares -para con su pareja, hijos, padres o familia extensa-, pero muchos lugares de trabajo no están orientados a la familia. Para las mujeres que no están casadas, encontrar un servicio de cuidado de niños o de ancianos de calidad es difícil y puede ser muy caro, incluso más que su propio ingreso.

Por ultimo, la definición de "familia" en las políticas está desactualizada, estancada en la noción de los años 50 de la familia nuclear, que excluye muchísimas de las actuales familias no tradicionales. Muchas políticas, particularmente las referentes a compartir el seguro de salud y el plan de retiro, están basadas en el estado civil de la persona, y no tienen en cuenta el hecho de que casi la mitad de la población hoy no está casada. La combinación de estos factores pone a muchas mujeres no casadas en una única y desafortunadamente precaria posición económica.

A pesar de las disparidades económicas que enfrentan, las mujeres no casadas hacen grandes aportes a la economía y la comunidad. La mayoría de ellas trabajan fuera de su hogar, y son más de un quinto de los trabajadores de la nación. Son, además, un grupo consumidor considerable y creciente, que ya está demostrando destreza e independencia económica al comprar casas, dado que representan un quinto de los compradores de casas de 2008. También son jefas de hogar, cuidan a nuestros mayores y crían a la próxima generación, y son tomadoras de decisiones económicas para un enorme número de gente, lo que afecta todos los grandes sectores de nuestra economía. Pero su aporte potencial no está realizado.

Afortunadamente, muchas políticas actuales y propuestas beneficiarán a las mujeres no casadas. Este informe delinea un programa de seguridad económica para mujeres no casadas que se centra en las áreas clave de la legislación en el 111° Congreso que las beneficiarían, incluyendo buenos empleos; políticas para madres solas y sus hijos; atención médica accesible y de calidad; vivienda adecuada y accesible; protección financiera; y una jubilación segura y digna.

La intención del informe es servir como un recurso para legisladores y defensores preocupados por la seguridad económica de las mujeres no casadas. Examina la legislación bajo discusión, en lugar de recomendaciones ideales, y hay mucho lugar para mejoras, que se examinará en trabajo futuro del Center for American Progress y por la organización Women's Voices. Women Vote. Sin embargo, cada una de las nuevas leyes y las propuestas de cambios de políticas descriptas en este informe tienen un lugar en la agenda para mejorar las condiciones económicas de las mujeres que no están casadas. En conjunto, esta legislación haría un gran progreso. Además, el Congreso no necesita esperar para empezar con este plan de acción. Las cuatro propuestas principales descriptas en este informe que tienen probabilidades de llegar al Congreso rápidamente y que supondrían un gran impacto en seguridad económica de las mujeres no casadas son:

  • La reforma del sistema de salud actualmente pendiente en el Congreso, que salvaría una gran brecha en la política pública al expandir la disponibilidad y la accesibilidad del seguro de salud.

  • La propuesta de reautorización y expansión del Fondo para el Desarrollo y la Atención Infantiles, que otorga subsidios para el cuidado de los niños a familias de bajos ingresos.

  • La esperada reautorización de la Ley de Inversión en la Fuerza de Trabajo, que el Congreso puede usar para concentrarse en las necesidades de desarrollo de la fuerza laboral de las mujeres solteras. Proyectos de ley como el de capacitación y desarrollo profesional y el de inversión en empleos no tradicionales para las mujeres brindarían oportunidades de capacitación profesional y buenos trabajos para las mujeres.

  • La Ley de Equidad Salarial, que se espera que el Senado considere este año y aprobada por la Cámara de Representantes en 2009. Las mujeres siguen siendo discriminadas en su remuneración por su condición de género, y esta ley fortalecería las protecciones legales contra la discriminación salarial.

Las mujeres no casadas -y nuestro país- se verán beneficiadas cuando la política pública reconozca nuevas formas de vivir, aliente y apoye el empleo que sea sostén propio y de la familia, y garantice que todas las personas y todas las familias, cualquiera sea su estado civil, puedan lograr y mantener una vida equilibrada y un buen estándar de vida.


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Comentarios (2)


In Third World countries unmarried women outcasts of society and not giving them security and the imposition of work for the development of the economic situation and upgrade themselves. Considerable need, but they are more of married women have are love and sex and psychological stability, social and religious in some countries.

phair
phair
Estados Unidos

This book was published in 1998 but it's still a very interesting look at women's financial situations (and financial psychology) in the U.S.:

"Financially, women who marry end up with less stability than women who don't." -Maxing Out: Why Women Sabotage Their Financial Security



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