ELECCIONES

Cómo iniciar un partido de mujeres

Voz de la comunidad destacada: What Women Want (Australia)

Justine Caines es la fundadora y líder del primer partido político femenino australiano: What Women Want (Australia). Creado para reformar la atención sanitaria durante el parto y la maternidad, el partido presentó 18 candidatas para las elecciones de 2007 y obtuvo 60.000 votos. Aunque no ganaron, se sintieron satisfechas con los resultados. Hoy, se preparan para las próximas elecciones trabajando en proyectos que promueven los derechos de las mujeres. Ya han tenido éxito: después de nueve años de campaña, el gobierno australiano el mes pasado aceptó considerar subvencionar a las parteras.

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What Women Want (Australia)
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What Women Want (Australia)
"Cambie la cara de la política" votando mujeres para el Senado, dice esta etiqueta autoadhesiva de What Women Want (Australia). Ver más grande >

Empecé a pensar en formar un partido político para las mujeres australianas en 2005. Aunque no tenía idea de lo que implicaba armar un partido nacional desde cero, presentía que iba a ser muy difícil. ¡Me quedé corta!

En Australia, parece haber solo algo más político que reformar el parto y es reformar las leyes relacionadas con las drogas. Trabajé en ambas, pero me dediqué a la primera. Como presidenta nacional de Maternity Coalition Inc., he tenido un lugar crucial en impulsar la reforma de la maternidad, especialmente la inclusión de las parteras, en el sistema de salud australiano.

Desde 2000, me reuní con virtualmente todos los políticos a nivel estatal y federal que se preocupan por las problemáticas la salud y las mujeres. Dirigí una campaña mediática para informar al público y ayudé a convencer a quienes toman decisiones. En general, descubrí que, como mujeres y madres, aún estamos muy controladas por los hombres; esta vez, por médicos.

¿Por qué un partido de mujeres?

Al haber trabajado en los derechos de la maternidad por casi una década, entendí que nuestro trabajo era extremadamente político. Desafortunadamente, el país estaba gobernado por John Howard, un conservador con poco interés en nuestra causa. Nuestros gobiernos estatales eran todos laboristas, pero tenían poco interés en hacer la reforma sin el involucramiento del gobierno federal.

Como resultado, las mujeres continuaban cautivas de un sistema de salud maternal basado en satisfacer las necesidades de los profesionales médicos y de las grandes organizaciones en lugar de las de las mujeres y sus familias.

Empecé a pensar que nuestra campaña no había tenido mucho éxito y comencé a creer que solo entrando en la arena política podríamos ejercer la presión necesaria.

Al mismo tiempo, sabía que un "partido de servicios de maternidad" no nos llevaría a ningún lado. Si bien quería realizar una gran campaña alrededor de la reforma del parto, sabía que un partido con una sola causa en un país con múltiples problemáticas estaba destinado a lograr poco.

Aunque las políticas sociales afectan a hombres y mujeres, yo todavía estaba empeñada en formar un partido que apuntara a aumentar la participación femenina. Solo el 30% de los políticos de Australia son mujeres; las mujeres también cargan con la responsabilidad de la política social.

Somos en conjunto las cuidadoras en la sociedad y sin embargo las políticas siguen fallándonos. Yo era de la firme creencia de que, si cambiábamos la naturaleza de la política (androcéntrica y dominada por la testosterona) incorporando mujeres --particularmente, mujeres en partidos no controlados por hombres--, había una oportunidad para un cambio duradero en las políticas.

Pasos para armar un partido político

Empecé por escribir una plataforma política (declaraciones generales) que formaron la columna vertebral del sitio. Registré el nombre "What Women Want Australia". Eso me llevó más o menos un mes. El 31 de marzo de 2007, bombardeé todas listas de correo electrónico y contactos que conocía con un mensaje que comentaba que había formado el partido. En las primeras 24 horas, teníamos 100 miembros; en una semana, teníamos 400. La Comisión Electoral Australiana exige que haya 500 miembros antes de que un partido pueda ser registrado.

El interés era alto; mujeres de distintos orígenes se unieron y creían en un partido para mujeres. El proceso de registro fue arduo: Mi marido, maravillosamente colaborador, y yo pasamos muchas noches preparando el papeleo necesario.

Lanzamos el partido el 28 de junio y tuvimos la suficiente suerte de empezar el día en un programa de televisión matutino de gran audiencia. A partir de entonces, el interés de los medios fue enorme. Perdí la cuenta de la cantidad de entrevistas radiales que di.

El partido se registró en agosto. Para ese momento, nuestros miembros habían crecido a más de 700. Teníamos 18 candidatas, incluyendo dos posiciones para el Senado por cada estado y territorio y cuatro candidatas para la Cámara de Representantes.

El poder de los medios

El interés de los medios continuó y fue muy importante para nuestro éxito. Como se esperaba, la prensa estaba fascinada con el nombre de nuestro partido y con el hecho de que, siendo su fundadora, ¡yo tenía seis hijos de menos de siete años!

Lo que fue particularmente interesante es que muchas de las periodistas y productoras de televisión apoyaron nuestro trabajo. Como alguien que pasó años dándoles historias a periodistas, sabía cuando alguien no estaba interesado. Ahora era yo quien escuchaba sus historias: lo difícil que es hacerte camino en la industria periodística androcéntrica, el poco apoyo que las agencias de prensa les daban a las mujeres para equilibrar trabajo y familia, y así sucesivamente. Este genuino interés y apoyo virtualmente aseguró medios receptivos y efectivos.

Cómo hacer campaña

Como era organizadora comunitaria, pude convocar al movimiento por el parto para que ayudara en la campaña. Una mayoría de mujeres de hecho se unió al partido y, el día de elecciones, un contingente también ayudó a distribuir tarjetas con instrucciones sobre cómo votar. Sin embargo, muchas no pudieron dar el último paso político.

Otras mujeres que no conocíamos antes se nos unieron. Las madres solas estaban particularmente interesadas porque les preocupaba las draconianas reformas de bienestar social propuestas. Una de nuestras candidatas era una mamá soltera que dirigió una muy buena campaña a nivel de las bases.

El desarrollo del partido estuvo a cargo de Sally-Anne Brown, nuestra secretaria, y mío. Sally-Anne tenía una experiencia política considerable y fue crucial para establecer la estructura partidaria y documentos como la constitución. Asumió el rol de gerenta de campaña y guió a las candidatas (la mayoría de las cuales no tenía experiencia política oficial). Yo era esencialmente la "cara del partido" y asumí un rol de liderazgo en la generación de prensa.

Día de elecciones

El electoralismo actual equivale a mucho dinero. Muchos estaban asombrados de que nosotras no contáramos con ese respaldo. Nuestro nombre nos ayudó durante el día de la elección. Desde entonces, supe de mujeres que nos votaron, pero no sabían de nosotros antes de entrar a la cabina de votación.

La exposición que creamos nos permitió atraer más de 60.000 votantes sin gastar un centavo en publicidad. Nuestro presupuesto fue de alrededor de 16.000 dólares australianos. La mitad fue para las tasas de nominación de las candidatas (algo que nosotras cubrimos). Recibimos una donación para cubrir las tasas de nominación, pero todas las actividades fueron financiadas por honorarios de membresía, pequeñas donaciones personales o donaciones en especie.

¿Desde aquí hacia dónde?

El desafío es mantener el interés sin elecciones en el horizonte. Creo que será difícil. El interés de los medios ahora es mucho más difícil de atraer. Necesitamos forjar lazos con muchos otros grupos comunitarios de intereses especiales, mantenernos relevantes y ayudar al crecimiento del partido.

Creo que hicimos una muy buena campaña y la necesidad de un partido de mujeres seguirá existiendo en Australia. A pesar de tener una mujer como viceprimera ministra y una como segunda al mando de la oposición, los partidos a los que ellas representan siguen siendo máquinas bien aceitadas de dominio masculino.

Lo demostraremos en la próxima elección y pasaremos de un partido nuevo e interesante a ser la fuerza motora detrás del cambio.

Justine Caines
Fundadora y líder
What Women Want (Australia)


Visite el sitio de nuestro partido, conozca nuestro trabajo y apoye a las mujeres australianas.




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