ASPECTO

Diez preguntas a Erika Falk

Cubriendo la apariencia, ignorando la sustancia

Pocos estadounidenses son conscientes de que más de treinta mujeres entraron en la carrera por la presidencia de los Estados Unidos. Victoria Woodhull, una espiritista devenida exitosa corredora de bolsa de Wall Street, fue la primera en 1872. Su nombre ni siquiera llegó a la votación y tuvo que pasar otro medio siglo antes de que las mujeres ganaran su derecho a expresar su voto en elecciones.

En Women for President: Media Bias in Eight Campaigns, EriKa Falk estudió la campaña presidencial de Victoria Woodhull y de otras siete candidatas presidenciales prominentes: Belva Lockwood, Margaret Chase Smith, Shirley Chisholm, Patricia Schroeder, Lenora Fulani, Elizabeth Dole y Carol Moseley Braun. En particular, se centró en la manera en que los medios estadounidenses trataron a estas mujeres en comparación con sus contrapartes masculinas. Para su sorpresa y consternación, su investigación mostró que las cosas no han cambiado mucho desde 1872.

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Great Ideas Podcast, Universidad John Hopkins
En un año en el que una mujer es una de los competidores líderes por la nominación demócrata, Erika Falk discute ocho candidatas presidenciales estadounidenses y su complicada relación con la prensa.
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AP Photo/ Jim Cole
Según Erika Falk, el prejuicio de los medios estadounidenses respecto a las candidatas aún persiste. Sostiene que Hillary Clinton recibió mucha menos cobertura que su contraparte masculina, Barak Obama. Ver más grande >

En su libro Women For President: Media Bias in Eight Campaigns, usted mira la manera en que los medios han retratado a ocho mujeres estadounidenses que entraron a la carrera presidencial, comparando su cobertura con la de sus contrapartes masculinas. Con el tiempo, ¿cambiaron mucho las cosas?

Este es el resultado más sorprendente de esta investigación. Observé ocho campañas que van desde 1872 hasta 2004. Los datos abarcan tres siglos; sin embargo, no hubo casi ninguna indicación de cambio. ¡Las disparidades que estaban presentes en 1800 fueron también evidentes en campañas recientes!

¿Puede compartir algunas de las tendencias más grandes que descubrió?

Lo más llamativo es que las mujeres tienen menos cobertura que sus pares hombres que participan en las mismas carreras. En promedio, los hombres reciben casi el doble de artículos que las mujeres y además son un siete por ciento más largos. Los hombres también obtienen una cobertura sustantiva. Alrededor del 27 por ciento de los párrafos escritos sobre hombres tratan asuntos, mientras solo un 16 por cientos de aquellos sobre mujeres lo hacen.

¿Los estereotipos tienen influencia en la cobertura de las mujeres candidatas?

Hubo amplia evidencia de que los roles tradicionales de sexo y los estereotipos jugaron un papel importante en la cobertura. Era más probable que los logros de las mujeres se vieran disminuidos al omitir títulos honorarios como "senadora" o "representante". En comparación a los hombres, es más probable que a las mujeres se las considere emocionales, se las describa físicamente y se mencione a su familia.

Su libro fue publicado antes de la campaña de la senadora Clinton para las elecciones presidenciales de 2008; sin embargo, ¿puede decirnos cómo ve la cobertura que se le está dando en este momento a su campaña, especialmente en contraposición a la cobertura del senador Obama?

Hice un estudio piloto de las campañas de Clinton y Obama que analizaba la cobertura de la prensa durante enero de 2007, cuando ambos declararon sus intenciones de ingresar en la carrera. Los resultados fueron variados. Por un lado, Clinton tuvo menos cobertura que Obama; lo que es consistente con los patrones pasados. Además, a Clinton no se la nombraba con su título más prestigioso ("senadora"), sino con el menos prestigioso de "señora". En el caso de Obama, era mucho menos frecuente que el título de "senador" cediera lugar al de "señor".

Por otra parte, en ciertos aspectos, Clinton fue tratada mejor que otras mujeres (aunque no tan bien como a los hombres). Por ejemplo, históricamente, el aspecto físico de una mujer se menciona en aproximadamente el 40 por ciento de los artículos sobre ellas. En el caso de los hombres, el porcentaje es mucho menor (14 por ciento), pero la apariencia de Clinton se mencionó el 29 por ciento de las veces.

¿Cree usted que es más importante para las candidatas preocuparse por su aspecto que para los candidatos? ¿Les daría algún consejo respecto a la apariencia?

Mi investigación indica que a las mujeres se las describe físicamente cuatro veces más que a los hombres que compiten en la misma carrera. La prensa le presta mucha atención a lo que las candidatas usan, a su cabello y a su belleza. Cuanto más tiempo la prensa dedica al aspecto físico de las mujeres, queda menos espacio para información que podría ayudar a los votantes a tomar una decisión.

Poner el foco en la apariencia puede ser también una manera sutil de sugerir a los votantes que la candidata no es seria. Mi sugerencia: las candidatas deberían tener un guardarropa estratégicamente diseñado para minimizar los comentarios. Vestirse de manera conservadora con muy pocos cambios para minimizar la atención.

Según una encuesta realizada en febrero de 2006 por CBS News y The New York Times, el 92 por ciento de los estadounidenses votaría a una mujer calificada en una elección presidencial. Cuando se les preguntó si los Estados Unidos están listos para tener una mujer presidenta, el 55 por ciento de los encuestados dijo que sí. ¿Cree usted que aún hay una diferencia entre lo que la gente percibe y lo que realmente hace en las urnas?

Parte del problema de las encuestas sobre una mujer presidenta es que las preguntas se hacen respecto a una mujer sin nombre, lo que alienta a la gente a recurrir a los estereotipos. En una elección real, la gente puede tener actitudes sexistas, pero estas van de la mano con la preferencia partidaria, las posiciones de candidatos reales y los caracteres de la gente que se presenta en la carrera. La investigación que conduje con una colega indica que la preferencia partidaria es una fuerza mucho más fuerte que el sexismo. Durante la última elección, les preguntamos a los demócratas que habían dicho que NO votarían por "una mujer" presidenta por quién votarían si la senadora Hillary Clinton compitiera contra el presidente Bush. La mayoría de aquellos que dijeron que no votarían a "una mujer" prefirieron a Clinton sobre Bush en una competencia real cabeza a cabeza.

Uno de los patrones de los que habla en su libro es el del "marco de la novedad". ¿Qué es y por qué nos debería preocupar?

Este año, The New York Times hizo notar que la senadora Clinton era la "primera mujer con una oportunidad real de llegar a la presidencia". Sin embargo, si miramos atrás, lo mismo se dijo de Elizabeth Dole en 2000. Ese año, The New York Times describió a Dole como "la primera mujer en ser una candidata realmente seria para ser Presidenta de los Estados Unidos". Por supuesto, allá por 1972, el Seattle Times escribía que "la representante Shirley Chisholm hoy se convirtió en la primera mujer negra en emprender una apuesta seria para la presidencia de los Estados Unidos". La verdad es que toda mujer que ha competido por la presidencia fue tratada como si su campaña fuera la primera.

El problema en encasillar a todas las mujeres que se postulan como las "primeras" es que esto sugiere que las mujeres son anomalías perpetuas en la esfera política. Esto hace aparecer a las mujeres como candidatas más riesgosas, con menos probabilidades de ganar y como menos naturales en el mundo de la política. Esto alimenta el estereotipo de que, de alguna manera, las mujeres candidatas operan fuera de su lugar normal.

¿Esto que usted observa es exclusivo de los Estados Unidos o sucede también en otras partes?

Mi trabajo solo analiza a las mujeres candidatas de los Estados Unidos, pero un estudio comparó la cobertura en los medios de presidentas y primeras ministras internacionales con la de sus predecesores o sucesores (hombres), y las mujeres cabeza de estado recibieron menos cobertura que los hombres. Esto me lleva a pensar que el tipo de patrones que encontré no son exclusivos de los Estados Unidos.

¿Cuáles podrían ser algunos de los efectos potenciales de esta cobertura desigual?

La preocupación obvia es que, si la prensa no trata a hombres y mujeres igualitariamente, las mujeres tendrán menos acceso al poder. Semejante tendencia desafía el ideal estadounidense de un proceso justo y democrático. Sin embargo, esa no es mi mayor preocupación. Los estudios en niveles inferiores revelan patrones similares en términos de cobertura sesgada; sin embargo, otros estudios muestran que, en los niveles inferiores, las mujeres ganan tanto como los hombres. De esto se desprende que las mujeres son capaces de compensar una cobertura sesgada. Lo que me preocupa es que la manera en que la prensa cubre (e ignora) a las candidatas presidenciales podría hacer desistir a las mujeres de postularse. El sesgo de los medios es importante, pero el mayor factor en la baja representación de las mujeres en los altos mandos es que muy pocas veces participan de la carrera. Lo que me preocupa es que la manera en que la prensa las cubre pueda suprimir las ambiciones políticas de las mujeres.

¿Qué cree que se puede hacer para mejorar la cobertura que reciben las candidatas?

Las mujeres mismas pueden hacer un montón. Pueden concebir una estrategia de campaña que tome en cuenta el tipo de prejuicio con el que se van a enfrentar. Pueden enfatizar cuestiones, características masculinas tradicionales asociadas con el liderazgo y la racionalidad. Pueden reformular los intentos de encasillar sus campañas como simbólicas o novedosas. Pueden designar encargados de prensa que llamen y escriban cartas cuando la cobertura es injusta. Lo más importante que pueden hacer es participar en la carrera electoral en grandes cantidades. Sospecho que, cuando las mujeres empiecen a competir en números iguales a los hombres, la prensa será menos sesgada.





Comentarios

Masum Momaya, Curator
Masum Momaya, Curator
Estados Unidos

Professor Falk's findings, that media bias has basically remained in tact since 1872, are disheartening and appalling! Do you think that as more women enter the highest levels of journalism this bias will be eliminated?

Stephanie Smith
Estados Unidos

When reading this article I kept assuming that it was men who would not want a woman as president, but I remember reading a study about how women have just as little confidence in women in high positions as men do. For instance in the study the majority of women preferred a male boss. I don't know how true it actually is, but I find this strange. I wonder why women feel this way as well as men? I found it particularly interesting that every women candidate is looked upon as the first and how this makes it seem out of the norm. All of the negative stereotypes and media coverages talked about in this article make it seem like this will never change especially since it has gone on for so long. It's a little discouraging, but realistic.

Mary DeLorenzo
Estados Unidos

This comment is in regard to the "10 Questions with Erica Falk" interview. The article really resonates with me when she speaks of the dangers of referring to female political candidates as "firsts." This makes the possibility of women candidates (as well as people of color) seem even more far away and out of reach. If we stop worrying about "firsts" and wondering if our country is "ready for this," people may stop recognizing these titles. This rings true with most situations in the political sphere. If we continue to refer to things as if they were "always this way," it will keep getting in the way of reform and revolution - MD

Omar Alcala
Estados Unidos

I think what's most interesting is that Falk says that Women, over a span of three CENTURIES, get the same results when it comes to media coverage when running against males. Though she does note that intent of Hillary and Obama, she says that Hillary has gotten more media coverage than previous women have in the past.

Aisha Canfield
Estados Unidos

10 Questions with Erika Falk: I was shocked to learn how many women have ran for President, many of whom have been labeled the "first" at having a real shot. It seems like while women are running for the presidency, they are also running for "airtime" or media representation as well.

donya disperati
Estados Unidos

10 questions with Erica Falk- it is a sad truth that the way women are seen when running for any major political role has not changed in any dramatic way since 1872. For a country with so much power and technology, it is hard to realize that we have put women's roles in politics in the back seat for so long. When will the change ever come if it ever will?

Veronica Castellanos
Estados Unidos

What i thought was interesting was the question regarding the factor of stereotypes and how they play a role in campaign coverage. What was interesting was the fact that same issues came up in her response as we have discussed in class, for example the mentioning of family. It does not come as surprise that women have less coverage than their male counterparts...many factors come into play resulting in that discrepancy between equal coverage between a male and a female candidate for instance a financial gap (women most of the time have less money to spend than men). While equal coverage opportunities are enforced and practiced it doesn't include fees and cost incorporated to make such media coverage possible, ie Benedita gives us a great example of that.

Brenna Murphy
Estados Unidos

It mentions that the first woman to run for presidency was in 1872! Why don't we learn about THAT in history?!

Soleil Ilagan
Estados Unidos

I found it interesting how a woman's appearance: hair, clothes, and beauty is given a lot of attention. True, it's always nice to look at someone who's gorgeous, but I would choose brains over beauty any day!

There is no doubt the media is bias. I don't buy the argument of women writing in or creating a media outlet to complain about the one sided media attention in which men recieve. The only way Americans could be accustomed to a woman president in the future, (that is if Hillary doesn't win)is to see more women run for political office.

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Usuario borrado

Regarding 10 questions I find it so shocking and also very troubling that over more than 100 years the way that women running for president were covered in the media has not changed

Ashley Fischer
Estados Unidos

10 Questions with Erika Falk - I found Falk's comment about how party preference "is a much stronger force" than sexism, and that people who otherwise did not desire to have a female president would vote for a female candidate simply because she was a candidate in the party of their choice. What does this really say about U.S. politics/political ideologies?

Jennifer Serna
Estados Unidos

10 Questions with Erika Falk was eye opening on how women receive little attention in the media when they run for office. It's unfortunate how women must not draw attention to their appearances as the media scrutinizes that more than their male counterparts.

Cara Cameron
Estados Unidos

Erika Falk: The media has the control to focus viewers attention unto fashion, like subtle changes in a female candidates appearance. The public needs to push the media to stay focused on the issues, and leave the hairstyles to the tabloids.

SAHAR WAZIRI
Estados Unidos

i was shocked to learn that there has been more than 30 women that have run for presidency, and what is even more absurd is that i havent heard anything about this in the media, books, internet and so forth

donya disperati
Estados Unidos

regarding 10 questions... it is an interesting article, but i feel like this year's election has thrown all these rules out the window, as very few are relevant now.

Meghan Johnson
Estados Unidos

Erica Falk: After reading the 10 questions with Erica Falk, I thought it was really interesting that she found that the force of party politics was usually stronger than that of sexism. For example, when people were asked directly if they could ever vote for a woman for president and they responded "no," they were the same people who would rather have voted for Clinton than Bush when they were given the choice between two specific candidates. I also thought it was amazing on how much a role a woman's appearance played during an election. Falk even suggested that a woman dress conservatively as to not start more comment or discussion on her appearance rather than her politics.

Melissa Perry
Estados Unidos

women have always received less screen time/media coverage/representation...why would it be any different in political campaign? I don't agree with it but I am certainly not the least bit surprised.


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